El presidente George W. Bush autorizó ayer el acceso amplio a la nueva prueba de SIDA que puede dar el resultado en minutos, y prometió aumentar los fondos nacionales destinados a la prevención de la enfermedad. Bush dijo que el Departamento de Salud aprobó una prueba rápida de SIDA que estará disponible para su uso en más de 100,000 consultorios médicos en el país.
La prueba, que da los resultados en cerca de 20 minutos, es necesaria porque cada año unas estimadas 8,000 personas infectadas acuden a las clínicas para practicarse pruebas de SIDA, pero no regresan, una semana después, por los resultados.