Esta declaración fue revelada ayer en unos documentos presentados por la fiscalía en el caso contra Libby, quien fue el lugarteniente del vicepresidente de EU, Dick Cheney.
Bush ha criticado la filtración de información clasificada y ha dicho que tomaría "las acciones adecuadas" contra cualquier persona en su administración que lo haya hecho. No obstante, Libby coloca al presidente como responsable final de la divulgación de información secreta.
Para Kate Hudson, presidenta del la Campaña para el Desarme Nuclear, "hay una línea muy delicada entre proteger a la gente e introducir legislación que es una limitación de las libertades civiles".
Habrá restricciones en otros sitios de uso no militar, como palacios reales y edificios del gobierno.