El presidente estadounidense George W. Bush emitirá una orden ejecutiva creando un centro nacional antiterrorista y extenderá temporalmente los poderes del director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para supervisar las actividades de inteligencia, confirmó su portavoz ayer.
"El presidente planea firmar algunas órdenes ejecutivas y emitir directivas presidenciales que nos ayudarán a... hallar, perseguir y detener a los terroristas", dijo Scott McClellan.
Los ataques del 11 de setiembre de 2001 y la inexistencia de armas de destrucción masiva en Irak, el principal argumento de Bush para invadir ese país, llevaron a un arduo debate en la actual campaña electoral sobre la reforma del sistema de inteligencia.
"Las órdenes ejecutivas incluyen autoridad adicional para el director de inteligencia para realizar muchas de las funciones que eventualmente serán asumidas por el director nacional de inteligencia", agregó el portavoz.