El presidente estadounidense, George W. Bush, respondió a los críticos que sostienen que la Casa Blanca actuó a ritmo de tortuga durante la tragedia del "Katrina", al reconocer que su gobierno no estaba preparado para el huracán.
Casi un año después de que el "Katrina" provocase una grave crisis humanitaria y política, Bush señaló que el huracán agarró al gobierno desprevenido.
"Desafortunadamente, el Katrina reveló que los gobiernos federal, estatal y local no estaban preparados para responder a un desastre tan extraordinario", indicó el inquilino de la Casa Blanca durante su mensaje radiofónico semanal.
Sensible a un tema que ha hecho mella en su popularidad, como demuestra el 67% de personas que no aprueban la gestión de Bush en lo que se refiere al "Katrina, según un sondeo publicado este mes por el instituto Ipsos, el inquilino de la Casa Blanca se apresuró a hacer frente a las críticas.
"Un año después de la tormenta, la Costa del Golfo continúa en el largo camino de la recuperación", dijo Bush, quien aseguró que se pueden ver "muchas señales alentadoras de recuperación y renovación" en Misisipi y Louisiana, así como "muchos recordatorios de que queda un duro trabajo por delante".
Otros altos funcionarios del Gobierno también echaron una mano al "jefe", en un esfuerzo por demostrar que ha habido una mejoría en los estados afectados por el "Katrina", que se cobró más de 1, 600 vidas y causó daños estimados en unos 100, 000 millones de dólares.