El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo ayer que esperaba batallas internas sobre su propuesta de crear una oficina encargada de lidiar con la amenaza del terrorismo, pero miembros del Congreso se mostraron ansiosos de trabajar con el plan del mandatario. En una reunión en la Casa Blanca, Bush conversó con destacados legisladores sobre su plan para crear un Departamento de Seguridad Territorial.
El plan para crear la oficina, integrada al gabinete, que tendría 170,000 empleados y un presupuesto anual de 37,000 millones de dólares, enfrenta posibles duras batallas. Esto derivaría de que el Congreso tiene 88 comisiones y subcomisiones con jurisdicción sobre la seguridad interna. Y los recursos para el nuevo departamento serían obtenidos de más de 100 diferentes organizaciones del gobierno.