El presidente estadounidense George W. Bush rindió tributo a los soldados muertos y depositó una ofrenda floral en el Día de los caídos ayer, cuando muchos ciudadanos continúan preocupados ante el riesgo de ataques terroristas en su suelo.
El mandatario y la primera dama Laura Bush participaron en una sobre ceremonia realizada en el cementerio nacional de Arlington, con unas 250,000 tumbas como fondo.