El presidente George W. Bush llamó por primera vez ayer al primer ministro palestino, Mahmud Abbas y enfatizó la necesidad que tienen tanto palestinos como israelíes de luchar contra el terrorismo y reanudar las negociaciones de paz. Los dos líderes dialogaron telefónicamente durante unos 15 minutos, dijo un vocero de Bush.
El portavoz dijo también que el presidente norteamericano habló con el primer ministro de Israel, Ariel Sharon, a quien le ofreció sus condolencias por los últimos ataques y manifestó la importancia de comprometerse con la paz.
Abbas manifestó a Bush su compromiso con el plan de paz respaldado por Estados Unidos, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer. Bush había planeado reunirse ayer con el primer ministro de Israel, Ariel Sharon, pero el funcionario israelí pospuso su viaje a Estados Unidos tras la nueva ola de violencia.
En la conversación telefónica que mantuvieron ayer, Bush le dijo a Sharon que comprendió las razones por las que canceló su viaje a Washington, dijo Fleischer. Ofreció sus condolencias a los israelíes por los recientes ataques y le manifestó a Sharon que espera agendar nuevamente un encuentro con él.
Por su parte, el premier palestino ha mantenido contactos con destacados funcionarios de EU y el Reino Unido a fin de que presionen a Israel para que cese la "instigación" contra el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat.
"Abbas insistió a funcionarios británicos y norteamericanos en que Arafat no tiene ningún vínculo con los atentados perpetrados en los últimos días y que se cobraron las vidas de israelíes", dijeron fuentes de la ANP.
Por otra parte, Israel, pese a la ola de atentados suicidas, relajó ayer su control militar en un área de la Franja de Gaza donde podrían darse los primeros pasos de un plan de paz que cuenta con amplio respaldo internacional.
El Ejército israelí se retiró de Beit Hanoun, un poblado al norte de la Franja de Gaza al que ingresó la semana pasada, en lo que las autoridades habían definido como una operación permanente para evitar ataques con cohetes de fabricación casera contra el sur de Israel, dijeron testigos.
Beit Hanoun está en una zona fronteriza que Israel dijo que quería entregar al control palestino, para someter a prueba el compromiso del primer ministro palestino, con la llamada "Hoja de Ruta" hacia la paz.