El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, hizo un llamamiento a quienes intentan aguar o bloquear el proyecto de ley de reforma migratoria que se debate en el Senado y que cuenta con el apoyo de la Casa Blanca.
"Dennos una oportunidad para solucionar el problema. No intenten eliminar esta ley antes de que haya echado a andar.
Dennos una oportunidad para facilitar el trabajo a los que llevan nuestro uniforme en nuestras fronteras", instó el presidente desde la localidad de Glynco, en Georgia.
Bush se desplazó a Glynco para visitar un centro de formación de la Guardia Fronteriza y asistió a un ejercicio de entrenamiento.
En una sala que imitaba un puesto de control de pasaportes en un aeropuerto estadounidense, el presidente simuló ser un inmigrante que llegaba al país y que pasaba por primera vez la revisión de sus documentos.
Como todo recién llegado, Bush se vio sometido a una serie de preguntas por el funcionario a cargo, que le interrogó sobre su nombre, el propósito de su visita y su profesión.