La Casa Blanca se halla a la defensiva tras haber admitido que un mes antes de los atentados del 11 de septiembre disponía de informes sobre planes para secuestrar aviones de pasajeros por comandos de la red del fundamentalista Osama bin Laden.
La Casa Blanca admitió la noche del miércoles que el presidente George W. Bush recibió advertencias generales -un mes antes de los atentados del 11 de septiembre- de que terroristas, incluyendo aquellos liderados por bin Laden, podrían secuestrar aviones comerciales.
El presidente George Bush y sus asesores de seguridad recibieron un informe de inteligencia el 6 de agosto que indicaba que Al Qaeda podría realizar secuestros, pero consideraron que se refería a secuestros "tradicionales", explicó ayer la asesora de seguridad nacional, Condoleezza Rice.
"Creo que nadie hubiese podido predecir que esta gente tomaría un avión y lo estrellaría contra el World Trade Center, tomarían otro y lo estrellarían contra el Pentágono", agregó.
Es la primera vez que funcionarios de la Casa Blanca reconocen haber tenido información de que grupos terroristas como Al Qaeda planeaban utilizar aviones contra objetivos estadounidenses.
Estas declaraciones cubrieron las portadas de los principales diarios estadounidenses y provocaron fuertes críticas en el Congreso, donde legisladores demócratas y republicanos pidieron a la Casa Blanca que suministre todos los datos al respecto y presionaron para que se realice una investigación en profundidad.
Buscando calmar la tormenta, el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer dijo que Bush recibió la advertencias a comienzos de agosto, pero negó en forma vehemente que la misma mencionara de alguna manera que atacantes suicidas planearan usar las aeronaves como misiles.
La semana pasada, el director del FBI, Robert Mueller, admitió que su oficina ignoró la advertencia, recibida en julio de 2001, de que un alto número de personas procedentes de Medio Oriente estaba estudiando aviación.
Varios prominentes legisladores reclamaron ayer una investigación. ""¿Hubo una falla de inteligencia?"", preguntó el líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Dick Gephardt. ""Acaso los funcionarios correspondientes no intervinieron como debían en base a esas informaciones? Son hechos que tenemos que averiguar"".
El líder de la mayoría en el Senado, Tom Daschle, instó a Bush a entregar a investigadores del Congreso toda la información que le suministraron"" los funcionarios de inteligencia, como también un memorando recientemente revelado de la oficina del FBI en Arizona que advirtió sobre actividad sospechosa de árabes en escuelas de aviación estadounidenses.