El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se reunió ayer con el primer ministro israelí, Ariel Sharon, y reiteró el derecho del estado judío a defenderse, mientras tanques israelíes rodeaban el complejo del líder palestino, Yasser Arafat, en Cisjordania.
La incursión de Israel en la ciudad de Ramallah estuvo dirigida a enviar el mensaje de que Arafat no ha detenido los ataques suicidas y el momento escogido para lanzarla fue una señal de la confianza de Sharon en que Bush no objetaría la medida.
"Israel tiene derecho a defenderse, y mientras Israel hace eso, el primer ministro está dispuesto a conversar sobre las condiciones necesarias para lograr lo que quiere, que es una región segura y una región esperanzada", dijo Bush a los periodistas.
Mientras una decena de tanques y vehículos blindados de transporte de personal, respaldados por fuego de ametralladoras y de helicópteros artillados, entraron en la ciudad cisjordana de Ramala, tomaron posiciones en torno al complejo presidencial palestino e impusieron un toque de queda. Esta madrugada una unidad blindada del Ejército israelí penetró en el sector autónomo palestino de Belén.