El presidente estadounidense George W. Bush señaló ayer que no actuará con prisa contra “los peores dirigentes del mundo”, buscando tranquilizar a la clase política de su país y a sus aliados, preocupados por una intervención militar contra Irak.
“Nos tomaremos nuestro tiempo para estar seguros de que nuestra política es la correcta. Pero la Historia nos llama a la acción para defender la libertad. Tenemos una obligación hacia el futuro y este gran país no cederá ante sus responsabilidades”, declaró Bush durante una reunión republicana en Pittsburgh (Pensilvania, noreste).
Ayer, la Casa Blanca rehusó aceptar una invitación de Bagdad al Congreso de EU para enviar un equipo investigador que verifique cualquier desarrollo iraquí de armas de destrucción masiva.
Mientras, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, dijo ayer que pedirá a Irak que explique su invitación a conversar sobre armas, indicando que esperaba que Bagdad muestre alguna disposición a permitir el regreso de los inspectores de la ONU.
Por otra parte, aviones de la coalición estadounidense-británica bombardearon ayer una instalación militar iraquí, informó el Comando Central de Estados Unidos.
Los aparatos utilizaron bombas de precisión para atacar un puesto de comando y control.