El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, designó ayer a la asesora legal de la Casa Blanca, Harriet Miers, como candidata a jueza del Tribunal Supremo de Justicia del país, en sustitución de Sandra OConnor, quien renunció en julio.
La designación de Miers, de 60 años de edad, debe ser confirmada por el Senado y, si este es el caso, sustituirá a la primera mujer que llegó al más alto tribunal de Estados Unidos.
"En su brillante carrera como abogada, Harriet ha abierto caminos para las mujeres", dijo Bush. "Fue la primera mujer elegida como presidenta del Colegio de Dallas, en 1985, y en 1992 la primera mujer presidenta del Colegio de Abogados de Texas".
La oposición demócrata recibió con cautela la designación de la jefa de servicios jurídicos de la Casa Blanca, Harriet Miers, a la Corte Suprema, inmediatamente criticada por otras causas por grupos conservadores.
El presidente del grupo Public Advocate, Eugene Delgaudio, calificó sin embargo la nominación como una "traición a los electores conservadores que llevaron a Bush a la Casa Blanca en 2000 y 2004.
La decisión del presidente Bush irritó a los grupos hispanos que esperaban se designara al primer juez de su origen al alto tribunal.