Durante su acostumbrado discurso radiofónico de los sábados, Bush nuevamente salió en defensa del secretario de Justicia y Fiscal General, Alberto Gonzales, quien afronta grandes presiones para dimitir tras el escándalo por el despido de los fiscales.
La oposición demócrata, y al menos dos republicanos, han cuestionado abiertamente la credibilidad de Gonzales, quien ha insistido en que él no estuvo directamente involucrado en el despido de los fiscales en diciembre pasado.
En este espíritu, proponemos más negociaciones con la República Islámica para encontrar una manera aceptable para reanudar las negociaciones", agregó.
Por su parte, el embajador de EE.UU. ante la ONU, Alejandro Wolff, indicó que Irán sigue "desafiando" a la comunidad internacional al no cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad, por lo que este órgano no ha tenido más remedio que actuar.
"Es nuestra responsabilidad solemne tomar medidas encaminadas no sólo a detener el desarrollo por parte de Irán de un programa de armas nucleares, sino de animar al liderazgo iraní a cambiar de camino", declaró. En la sesión, participó el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Manuchehr Mottaki, quien lamentó que, otra vez, se haya "abusado" del Consejo de Seguridad por las acciones orquestadas de unos cuantos miembros.
"Se ha abusado del Consejo de Seguridad para que tomara una decisión ilegal, innecesaria e injustificable contra el programa nuclear pacífico de Irán", indicó el jefe de la diplomacia iraní.
"No existe ninguna duda para nosotros desde un principio, y tampoco debería de haberla para el Consejo, que todas estas confabulaciones de los copatrocinadores de la resolución se deben a consideraciones nacionales y para privar a los iraníes de sus derechos inalienables, más que a preocupaciones por la no proliferación", resaltó Mottaki.
EE.UU. y sus aliados occidentales consideran que las actividades nucleares de Irán están dirigidas a la fabricación de la bomba atómica, mientras que Teherán insiste en que su propósito es pacífico, para la generación de electricidad.
En la resolución, , y aclare las dudas del Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) sobre los fines pacíficos de sus actividades en esta materia.
Bajo el capítulo 41 de la Carta de la ONU, que no contempla la intervención militar, se dictaminan una serie de nuevas sanciones si el régimen de Teherán no cumple en 60 días con estas demandas internacionales. Las nuevas sanciones se refieren a la prohibición de Irán de exportar armas y la congelación de activos financieros a 28 individuos y entidades que están relacionados con el programa nuclear y de misiles balísticos iraní, entre ellos miembros de la Guardia Revolucionaria de la República Islámica.
Asimismo, se imponen restricciones voluntarias para viajar a los individuos sometidos a sanciones, a importar armas a Irán, así como a conceder créditos y asistencia financiera al Gobierno iraní.
En el documento también se reafirma el papel de la AIEA en sus esfuerzos para solucionar el caso iraní, y le pide que en 60 días, el director de este organismo, Mohamed ElBaradei, presente un informe de situación sobre la actitud mostrada al respecto por Teherán.
Asegura que las autoridades "no hemos estado durmiendo" y que el problema es presupuestario. Dijo que la Fundación Universidad de Panamá (responsable del LAD) presentó un presupuesto de B/.66, 661.00 al año para cuantificar las sustancias.
El doctor Jerónimo Averza, Director Ejecutivo de la Fundación Universidad de Panamá, explicó a Panamá América que el proceso de cuantificación no se puede realizar en las condiciones actuales
Observó que para eso el LAD tendría que aumentar su personal, comprar más reactivos, además de que se requieren patrones especiales que tengan la misma curva.
Averza se mostró dispuesto a la realizar la cuantificación de las sustancias, siempre y cuando existan las condiciones técnicas y reglamentarias para hacerlo.