El presidente estadounidense George W. Bush indicó ayer que podría reconsiderar la suspensión de la ayuda norteamericana a Corea del Norte si Pyongyang desmantelaba su programa de armamentos nucleares.
George W. Bush indicó que el año pasado había pedido al secretario de Estado, Colin Powell, que contactara a los dirigentes de Corea del Norte para tratar una "ambiciosa iniciativa" tendiente a ayudar "al pueblo norcoreano, que sufre" por la falta de ayuda alimentaria y de energía.
Pero esta iniciativa naufragó cuando Corea del Norte reconoció en el otoño boreal, durante un viaje del enviado especial estadounidense James Kelly a Pyongyang, que había continuado con un programa nuclear secreto.
En tanto, las fuerzas armadas norcoreanas han incrementado sus patrullas en un tramo de la Zona Desmilitarizada que separa las dos Coreas, dijo ayer una fuente militar estadounidense.