El presidente de EU, George W. Bush, pone en marcha hoy, una ambiciosa campaña de relaciones públicas para desviar la atención del escándalo de abusos a presos iraquíes y otros reveses que le han mermado apoyo nacional e internacional.
La baja en los porcentajes de su popularidad en plena campaña electoral con miras a su reelección en los comicios presidenciales del 2 de noviembre próximo, han movido a Bush a lanzar una amplia y bien orquestada acción publicitaria, dijeron fuentes familiarizadas con el plan.
En el primero de seis discursos que Bush tiene previsto pronunciar sobre Irak en el marco de su campaña , intentará atajar las crecientes criticas por los fallos en ese país.