El presidente estadounidense, George W. Bush, anunció ayer que su gobierno destinará 500 millones de dólares para combatir la transmisión del SIDA de madres a hijos en Africa y el Caribe, en un nuevo esfuerzo contra la enfermedad.
"La devastación global provocada por el SIDA hace tambalearse a la imaginación y sacude a la conciencia", dijo ayer Bush, quien recordó que 20 millones de personas han muerto y otros 40 millones más podrían morir de la enfermedad, especialmente en Africa. El programa de tres años para impedir la transmisión del virus se centrará en 12 países africanos y varios en el Caribe.
Aunque Bush no mencionó qué países en concreto serán los que reciban la ayuda, se sabe que la epidemia del SIDA es especialmente grave en Bostwana, Namibia, Sudáfrica y Zimbabue, en Africa; y en Haití, en el Caribe.
El mandatario explicó que este nuevo programa, que se desarrollará en tres años y con estrategias diferentes para cada país en función de sus sistemas de salud, es complementario de los que ya existen y en los que participa Estados Unidos.