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BUSH: rescatando la agenda perdida


ESTADOS Unidos cometió el "craso error"de apartar a la América Latina en sus proyecciones inmediatas en el exterior durante el primer mandato del presidente George W. Bush y ahora busca implementar una disimulada "Política del Buen Vecino", al modo norteamericano, se cuestionan analistas internacionales de origen panameño.
Según el internacionalista Jorge Aparicio, Washington tuvo la primera intención de acercarse más a la América Latina, debido a la afinidad que tenía el actual presidente hacia México y la fuerte relación del gobernador de la Florida, su hermano Jeb Bush, influenciado por la comunidad cubano americana.
Para el analista diplomático, cuando Bush asume el mandato el 20 de enero de 2001, "había una preocupación de Washington hacia la región latinoamericana, más que todo por consolidar el libre comercio" y expandir el neoliberalismo, más que propiamente hacer relaciones o una sociedad estrecha con América Latina.
Este primer intento de ver hacia la América Latina no se logró materializar y otros intereses del gobierno de Bush se enfocaron en otras zonas del mundo, acotó el diplomático.
Advierte el analista que la familia Bush es parte de un núcleo de poder hegemónico que gobierna Estados Unidos. Ese es el denominado grupo "Carlye", que maneja tres poderosos sectores como las petroleras, la industria de armamentos y las telecomunicaciones.
"Este grupo desvió la (hoy llamada) agenda perdida hacia otros horizontes. Más bien hacia el Medio Oriente (en vez de América Latina), hacia el Asia Pacífico y otras zonas del mundo donde la inversión norteamericana es más rentable que la latinoamericana", advierte Aparicio.
Para el analista, los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 cambiaron todo el enfoque de acercamiento hacia la América Latina, quedando relegada a un segundo plano los contactos diplomáticos con las naciones al sur del Río Grande.
"Fue un craso error", destacó, pues Washington se dedicó sólo a consolidar una política de libre comercio y neoliberal, políticas que dejaron a la región en ascuas, propiciando el surgimiento de movimientos nacionalistas de índole social.
Un elemento importante es el choque de dos ideologías que ya tuvieron un roce en la fallida IV Cumbre Americana en Mar del Plata: el Área del Libre Comercio de las Américas, que defiende el neoliberalismo, versus el "bolivarismo", una corriente socialista latinoamericana que toma fuerza en Venezuela y en el Cono Sur, resalta el diplomático panameño.
Finalmente, Jorge Aparicio recomendó que ojalá EU rescate ese enfoque de un verdadero país "Buen Vecino", programando hacia América Latina un nuevo "Plan Marshall" para reconstruir la región con un aporte de 100 mil millones de dólares para proyectos sociales, que busquen frenar el desempleo y la pobreza.
"Sólo en la guerra de Irak, que comenzó en marzo de 2003, Estados Unidos y el aparato militar industrial gastaron 360 mil millones de dólares, dinero que se ha perdido", acotó. Además, sugirió que se condone la impagable deuda externa de América Latina.
Otro parecer tiene el abogado y político Adolfo Linares, quien criticó la poca visión del gobierno de Panamá en cuanto a la visita de Bush al Istmo. Es una gira de gran importancia para nosotros, además de recordar que la llegada del mandatario estadounidense es un intento de reconsolidar sus relaciones bilaterales con nuestro país.
"El presidente Bush, luego que en su primer mandato no tuvo prácticamente un acercamiento con la América Latina, y viendo pues los acontecimientos que se han venido sucediendo en donde presidentes de la izquierda han ido ascendiendo al poder, como ver a un Lula da Silva en Brasil, un Hugo Chávez en Venezuela; en Bolivia, la posibilidad de un Evo Morales (como presidente), ahora se busca en su segundo gobierno un contacto más directo con la zona", destacó Linares.
Agrega Linares que el viaje del presidente George W. Bush a la América Latina "no es circunstancial" y advirtió la amenaza de Venezuela, cuyo gobierno socialista no deja dormir a Estados Unidos.
"Allí tenemos al gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, lleno de plata, con una política internacional expansionista para tener influencia en otros Estados (de la zona). Chávez es uno de los mayores acreedores de Argentina y de Paraguay. Creo que los Estados Unidos está buscando fortalecer, dar la vuelta o tener nexos con países latinoamericanos con los que han tenido en el pasado buenas relaciones", mencionó el jurista al justificarse el viaje de Bush al Cono Sur y Panamá.
Es una reacción, los efectos del 11 de septiembre lo enfocaron en un casi 100% en una lucha contra el terrorismo, lo que hizo que su agenda en América Latina prácticamente fuera nula, por eso creo que es lo que se busca en este acercamiento, dijo Adolfo Linares.
El jurista también denunció el secretismo de la agenda de la visita de Bush a Panamá. De igual forma, cuestionó el hecho que no se discutiera el tema de la limpieza de los polígonos de tiro, so pretexto de no enturbiar las relaciones con Washington.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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