El príncipe heredero saudí Abdalá ben Abdel Azis se reunió ayer por dos horas con el presidente George W. Bush en la hacienda del mandatario en Texas, para aminorar las crecientes tensiones entre los dos países, manifiestas en una cumbre que originalmente buscaba progresos en el proceso de paz para Oriente Medio. Sin embargo, un portavoz saudí dijo que el príncipe no ha cedido en su exigencia de que EU presione a Israel a fin de que detenga las acciones militares contra los palestinos.
Creemos que el gobierno pudo ser más severo con (el primer ministro israelí Ariel) Sharon, dejarle claro que las negociaciones no pueden efectuarse bajo el cañón de una pistola"", dijo Nail Al-Jubeir, portavoz de la embajada saudí, quien habló con la prensa aquí mientras Bush se reunía con Abdalá.
Al-Jubeir confió en que el príncipe heredero transmita un mensaje franco a Bush. El mensaje es: Sharon no se ha comportado adecuadamente y EU necesita aplacarlo. No podemos mantener el proceso de paz mientras prosiga esto"".
Las imágenes de la destrucción causada por la ofensiva israelí en los campamentos para refugiados palestinos hace más difícil para los amigos de EU seguir del lado"" de ese país, dijo Al-Jubeir. Mientras Bush y Abdalá se reunían, algunos tipos de crudo subieron ante los temores de que el príncipe saudí emplee el encuentro para amenazar con un recorte de petróleo a Estados Unidos.