La secretaria de Prensa, Dana Perino, afirmó que el mandatario "cree que Irak es un país soberano, un país democrático, y son ellos los que deben hacer el seguimiento de este hecho".
Y agregó que Bush "no guarda rencor alguno por este incidente; realmente lo ha dado por superado".
El reportero televisivo Muntazer al-Zeidi había alcanzado a arrojar dos zapatazos a Bush antes de ser detenido por agentes de seguridad durante una conferencia de prensa que el mandatario estadounidense brindaba en Bagdad junto al primer ministro iraquí, Nouri al-Maliki.
La portavoz de la Casa Blanca también aseguró que Bush no tenía quejas respecto a la seguridad que se le había brindado.
"El Presidente se siente tan satisfecho como siempre con el nivel de protección que le dio el Servicio Secreto".
"Sólo fue un zapatazo", reflexionó Perino.