El arrecife calcáreo más largo del mundo se encuentra en las costas de Norfolk, un condado del este de Inglaterra, tal y como pudieron constatar un grupo de buceadores que estudiaban la zona para hacer un censo de su biodiversidad.
Como si de un arrecife de coral se tratara, el encontrado en Norfolk, de 32,18 kilómetros de longitud, da cobijo en sus grietas a una gran variedad de animales marinos como cangrejos, langostas y peces.
Rob Spray, uno de los científicos que participó en el hallazgo, explicó que resultó "alucinante" cómo "nada más dejar la costa" se encontraron con "un inmenso arrecife".