El supuesto jefe de operaciones de la red terrorista Al Qaeda, Khalid Sheikh Mohamed, detenido el pasado fin de semana en Pakistán, ha sido trasladado fuera de ese país y ha pasado a custodia estadounidense, informaron ayer fuentes oficiales.
Las fuentes indicaron que Pakistán ha entregado a Mohamed a las autoridades estadounidenses, que lo han sacado ya del país asiático y le interrogan en un "lugar no revelado".
Estados Unidos pretende obtener información sobre el paradero de otros dirigentes de la red Al Qaeda, en particular de su líder, Osama bin Laden, y los planes de esta organización sobre posibles nuevos atentados.
Mohamed, de origen kuwaití, fue detenido el pasado sábado en la ciudad de Rawalpindi, en el noreste de Pakistán, en una operación que la Casa Blanca ha descrito como "un acontecimiento muy importante, un golpe para Al Qaeda". El periódico "The Washington Times" publica hoy que Al Qaeda planeaba atacar la base naval estadounidense en Pearl Harbor, en Hawai, con aviones secuestrados.
El considerado número tres de la red terrorista, vivió en Filipinas donde repartía su tiempo entre la actividad terrorista y su gusto por las mujeres que le granjearon fama de "playboy".
Para los servicios de información, el considerado número tres de la red terrorista Al Qaeda vivió un corto periodo de tiempo en Filipinas a mediados de 1990 y utilizó más de 20 identidades diferentes, sobre todo "en las relaciones con sus numerosas conquistas femeninas".
Fue el inspirador de un complot para matar al Papa Juan Pablo II durante una visita que éste tenía previsto efectuar a Filipinas en 1995.
El jefe de operaciones de la red tenía previstos nuevos atentados contra Estados Unidos y otros países aliados. El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, afirmó ayer que la alerta "naranja" -la segunda mayor en una escala de cinco- se impuso "por una serie de razones, varias de ellas relacionadas con las actividades de Mohamed". Y el secretario de Seguridad Nacional, Tom Ridge, declaró que "algunas de las preocupaciones que hicieron que eleváramos la alerta de seguridad son atribuibles a los planes en los que (Mohamed) estaba implicado".
La captura de Mohamed representa uno de los mayores éxitos logrados hasta el momento en la guerra contra el terrorismo lanzada por el Gobierno de EU tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
La detención, supone, según estimaban ayer los analistas, un duro golpe para esta organización y debería disminuir su capacidad para planificar operaciones de gran envergadura como las del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.
No obstante, si bien los expertos en terrorismo consideran que la organización debe atravesar ahora un periodo de letargo, estimaban también que las naciones occidentales deben prepararse a eventuales represalias.
Ahora que Mohamed, nacido en Kuwait hace 40 años, se halla en prisión, la red va a tener que limitarse a operaciones más sencillas y menos sofisticadas, según opinan los especialistas en la materia.