Un par de poderosas explosiones sacudieron el viernes dos hoteles de lujo en el centro de esta capital y dejaron al menos nueve muertos y 50 heridos y lanzando escombros y pedazos de vidrio a las calles de un barrio acaudalado.
Fuerzas antiterrorismo estaban en los sitios de ambas explosiones, pero no querían conjeturar acerca de la posibilidad de que se tratase de un ataque de grupos extremistas.
“Había cadáveres por todo el suelo, uno de ellos no tenía estómago”, dijo un hombre que vive cerca de los hoteles y que llegó al Marriot antes de que los servicios de emergencia. “Fue terrible”. Alex Asmasubrata, que estaba trotando cerca de los hoteles, dijo que escuchó inicialmente una fuerte explosión en el Marriott. Cinco minutos más tarde, una bomba le siguió en el Ritz.
Los estallidos fueron causados por “fuertes explosivos”, dijo el ministro de Seguridad Widodo Adi Sucipto, sin dar más detalles. Manifestó que las explosiones ocurrieron en espacio de dos minutos.
El Ministro dijo que entre los muertos había un neozelandés. Otros 13 extranjeros entre los heridos en los hoteles Ritz-Carlton y Marriott.
El jefe de operaciones de la policía, Arief Wahyunadi, afirmó que las bombas fueron colocadas en el restaurante Air Langga, en el Ritz-Carlton, y en el sótano del Marriott, que fue atacado en el 2003, cuando 12 murieron.
Autores.
Las sospechas ya han caído sobre la red terrorista de Yemá Islamiá y sus aliados, especialmente Noordin Top, un ingeniero de Malasia, quien dijo ser el autor del último ataque en Indonesia en 2005 y amenazó con perpetrar más en un video.
Los seguidores de Yemá Islamiá han estado implicados en ataques desde 2000, pero el grupo ganó prominencia mundial con el ataque a un club nocturno de un balneario en Bali. En el ataque murieron 202 personas, la mayoría extranjeros.
Uno de los hoteles atacados ayer, el J.W. Marriott, ya había sido blanco de un coche bomba del grupo en 2003. La coordinación de los ataques _dos explosiones en el lapso de varios minutos_ es también emblemático de la red.
En su apogeo, se cree que Yemá Islamiá contaba con una red de varios cientos de seguidores en Malasia, Indonesia, Filipinas, Tailandia y Australia. Las milicias recibieron entrenamiento militar y querían establecer un estado islámico en la región.
Los miembros más peligrosos eran los más de 60 seguidores en Indonesia y Malasia que viajaron a Afganistán al final de los años 80 y principios de los 90 para luchar en contra de los soviéticos o participar en campamentos de entrenamiento de al-Qaida.
Regreso.
Estos milicianos regresaron a la región dispuestos a cometer ataques al estilo al-Qaida contra objetivos civiles occidentales. Los que han sido arrestados alegan en el juicio que buscan vengarse por las muertes de musulmanes a manos de tropas estadounidenses en Irak y Afganistán.
Luego del ataque en Bali, los milicianos organizaron ataques en Indonesia durante los tres siguientes años: un coche bomba frente al J.W. Marriott en 2003, un camión bomba frente a la Embajada de Australia en 2004, y tres suicidas en restaurantes en Bali en 2005.
La Policía dice que en los dos primeros ataques el grupo recibió financiamiento y orientación de miembros de al-Qaida que conocieron a los líderes de Yemá Islamiá en Bangkok, la capital tailandesa.