UNA CADENA de atentados suicidas que tuvieron lugar en Argel contra la sede del Gobierno y una comisaría, y que fueron reivindicados por el grupo terrorista Al Qaeda en Magreb, causaron la muerte de 24 personas y provocaron decenas de heridos.
Según el ministerio del Interior argelino, 58 personas resultaron heridas en los atentados que sembraron el pánico entre la población civil, mientras que Protección Civil elevó el número a 222.
A primera hora de la mañana, se produjeron simultáneamente las explosiones de varios coches-bomba, uno contra la sede gubernamental y dos contra la comisaría de la barriada de Bab Ezzuar, cerca del aeropuerto de la capital.
El primer coche-bomba saltó por los aires en el aparcamiento del Palacio del Gobierno, en pleno centro de la capital, cuando se encontraba en la sede gubernamental el primer ministro, Abdelaziz Beljadem, quien de inmediato reaccionó calificando el hecho de "criminal y cobarde".
Al parecer, uno o varios terroristas lograron entrar en el aparcamiento, que cuenta con un fuerte dispositivo de seguridad, haciendo detonar el explosivo que llevaba el vehículo.
En la comisaría de Bab Ezzuar explotaron los otros artefactos que causaron importantes daños al edificio y a las casas colindantes, provocando escenas de pánico entre los transeúntes.
Horas más tarde, la "Organización Al Qaeda en los Países del Magreb Islámico" asumió en un comunicado la autoría de los atentados y juró no descansar hasta liberar "la tierra del Islam desde Jerusalén hasta Al Andalus".
En el escrito el grupo terrorista, anteriormente denominado Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), aseguró que los atentados fueron perpetrados por tres suicidas que utilizaron tres vehículos cargados con unos 1,900 kilogramos de explosivos.
Los objetivos de la organización fueron, según su comunicado, la sede del Gobierno apóstata en Argel, la de Interpol en el barrio Bab Ezzuar, y la de las fuerzas especiales de la Policía en Bab Ezzuar.
Al Qaeda en Magreb identificó como "mártir Muaaz Bin Yabal", "mártir Al Zubeir Abu Sayeda" y "mártir Abu Duyana" a los tres suicidas que supuestamente perpetraron los ataques.
"Los atentados como los siete ocurridos en febrero pasado en la Cabilia, eran previsibles a partir del momento en que los salafistas se han afiliado a la organización de Osama bin Laden.
Las autoridades argelinas descartaron que exista una relación directa entre lo ocurrido en Argel y lo que sucedió en Casablanca, donde tres terroristas marroquíes se inmolaron haciendo detonar los artefactos que portaban.
El ministro de Interior marroquí, Chakib Ben Musa, también aseguró que no hay relación entre ambos atentados.
Cadena de atentados suicidas en Argel
La ONU condenó enérgicamente los atentados al calificarlos de "incidentes deplorables".