Una serie de explosiones coordinadas en el noreste de la India causaron ayer al menos 56 muertos y más de 300 heridos, informaron las autoridades.
Una bomba estalló cerca de la oficina del principal funcionario del estado de Assam, que dejó cadáveres y vehículos destrozados dispersos en una calle.
Se ignora inicialmente qué grupo fue responsable por las explosiones que se registraron con escasos minutos una de la otra, pero en la región hay decenas de insurgentes separatistas armados que han combatido al Gobierno central y entre ellos.
Por lo menos, 300 personas fueron heridas en 13 explosiones, la mayoría causadas por bombas, y al menos una por una granada de mano, dijo Das.
La mayor de las explosiones ocurrió a unos pocos centenares de metros del secretariado del estado, el edificio que alberga las oficinas del ministro jefe estatal. Los bomberos rociaron con agua los restos de vehículos calcinados y motocicletas en llamas.