A los adúlteros de Michigan (EEUU) les esperan tiempos difíciles tras el dictamen de un tribunal de este estado que considera la infidelidad como un delito, que puede acarrear hasta la cadena perpetua.
La interpretación rigorista de una ley estatal ha llevado a la Corte de Apelaciones -la segunda más alta en el estado- a dictar esta resolución, que ya ha recibido críticas.
Técnicamente, cuando una persona mantiene una relación adúltera que incluye la penetración, él o ella es culpable de conducta sexual criminal en primer grado, indica el texto.