Un tribunal griego condenó a cadena perpetua a un agente de la policía por el asesinato de Alexis Grigorópulos, de 15 años, lo que desencadenó en diciembre de 2008 una ola de disturbios que paralizaron Grecia. Tras siete meses de juicio, el tribunal condenó al agente Epaminontas Korkoneas.