El gobierno estadounidense dejó caducar una prohibición para la venta de armas automáticas que regía por una década, decisión que complace a fabricantes y aficionados a las armas, pero que ha enfurecido a la oposición y a grupos de víctimas de la violencia.
La prohibición, que fue suscrita en 1994 por el presidente Bill Clinton, incluía a 19 tipos de armas automáticas de tipo militar tales como el fusil AK-47, la ametralladora ligera Uzi y los TEC-9, que ahora podrán ser compradas legalmente.
El candidato demócrata, John Kerry, acusó ayer a Bush de facilitar "la tarea de los terroristas", por no haber prolongado la ley.