El Servicio Autonómico de Elaboraciones Farmacéuticas de Venezuela (Sefar) tuvo que incinerar 566,590 kilos de productos médicos y farmacéuticos cubanos caducados por una mala gestión en su manejo, informa el diario El Universal, con base en un informe de la Contraloría venezolana.
El diario tuvo acceso a un informe del contralor general, Clodosbaldo Russián, a la Asamblea Nacional en el que se señalan puntos como miles de jeringuillas con moho, malas condiciones de almacenamiento, demoras en la tramitación portuaria e irregularidades en la distribución de los productos cubanos.
El diario El Universal señala que, según la Contraloría, el Sefar gastó los años 2008 y 2009 1.2 millones de bolívares (unos $280,000) en incinerar 566 toneladas de productos caducados.
Russián indicó que un porcentaje importante de esos medicamentos estuvo almacenado “por un promedio de dos años y no fueron distribuidos” mientras que otros fueron dejados a la intemperie cuando debían ser refrigerados, según el rotativo.
Según la Contraloría venezolana, los controles internos son deficientes y no permiten su salvaguarda, un correcto registro y oportuna distribución.