La cafeína estimula el sistema nervioso central, favorece la concentración, mantiene el estado de alerta y mejora el tiempo de respuesta, además de mejorar el rendimiento en tareas de memoria a corto plazo, según muestran los primeros resultados de un estudio realizado por investigadores del Grupo de Neuropsicología de la Universidad de Barcelona y del Instituto de Investigaciones Biomédicas Pi i Sunyer (IDIBAPS).
Así, se observa que el grupo de personas a las que se les administró conjuntamente cafeína y glucosa tiene un patrón de activación cerebral diferente al resto de grupos. Esto significa que para rendir igual que los sujetos de los otros grupos que tomaban agua sola o agua con glucosa o agua con cafeína, el grupo que tomó cafeína y glucosa necesita de menor activación cerebral para ejecutar una tarea de atención, "lo que podría ser interpretado como un mecanismo de facilitación del rendimiento intelectual".
Para la doctora Ana Adan, "son diversos los efectos que la cafeína puede ejercer sobre el sistema nervioso central cuando se consume en cantidades bajas o moderadas". En contraste, cuando se deja de consumir, asegura que los perjuicios sobre el rendimiento son escasos y de poca magnitud.
Existe a menudo un incremento en las percepciones de estado de ánimo negativo que sigue a la retirada del consumo de cafeína, aunque dichos efectos pueden estar más relacionados con las expectativas de los consumidores que con la propia privación", asegura.
El estudio utiliza imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf), que permite recoger de forma objetiva el efecto de la cafeína y la glucosa sobre el cerebro.