El amor de los japoneses por sus mascotas no tiene límite, ahora en Tokio se ha cristalizado el último grito en cafeterías.
Los establecimientos especializados en mininos, donde además de camareros trabajan animales que dan a los clientes cariño y compañía.
El servicio que se brinda en estas cafeterías es muy sencillo, sólo se tiene que pagar la suma de 500 yenes (4.50) por media hora de estancia rodeada de gatos, la cual puede renovar cada 10 minutos por 150 yenes (1.00).
En esta cafetería se puede consumir bebidas como café, zumos de frutas y también cervezas, pero no se sirve comidas.
La única regla es que es exclusivamente con los gatos del local. Se trata de que los clientes pueden jugar o estar acompañados con gatos de entre menos de un año y tres años, que son los que trabajan en la cafetería.
Se les pide a clientes al llegar que se dirijan al baño para lavarse las manos, primero con un jabón especial y luego con alcohol, por razones de higiene.
Esta modalidad se ha convertido en todo un estilo de vida en la ciudad de Tokio, Japón.