El presidente mexicano, Felipe Calderón, calificó de “privilegio indescriptible” el haber trabajado por México en “horas dramáticas de dificultad”, refiriéndose a la ola de violencia por la que atraviesa el país que ha dejado más de 50 mil muertos en su sexenio.
“Trabajar por México es un privilegio sin igual y hacerlo en las horas dramáticas de dificultad que nos ha tocado vivir es ya un privilegio indescriptible”, dijo el presidente en un acto conmemorativo del 202 aniversario del inicio de la Independencia mexicana de los españoles.
Faltan dos meses y medio para que deje el poder en manos de su sucesor, el ganador de las elecciones Enrique Peña Nieto, y cada discurso que el presidente pronuncia suena a despedida y a balance. “Tenemos todos los mexicanos un compromiso con la historia, y las generaciones del futuro juzgarán si estuvimos a la altura de las circunstancias que nos tocó vivir”, dijo el mandatario en un discurso a los pies del Ángel de la Independencia.