El presidente de México, Felipe Calderón, logró apaciguar en sus primeros cien días de gobierno, que se cumplen hoy, la tempestad política desatada tras los polémicos comicios que lo llevaron al poder, gracias a una actuación prudente.
Calderón asumió el cargo el 1 de diciembre en medio de empujones y abucheos, y protegido por militares, que lo sacaron por la puerta trasera de la Cámara de Diputados ante la iracunda protesta de la izquierda que le reclamó haber llegado mediante el fraude electoral.