El sistema ecológico marino indio, en especial los corales, se ve amenazado por el calentamiento global, según C.N. Pande, un funcionario del departamento de bosques del estado noroccidental indio de Gujarat que efectúa un estudio sobre el asunto.
"El calentamiento global está causando el blanqueo y la mortalidad en masa de los corales, que ocupan un puesto vital en el sistema ecológico marino", afirmó Pande citado por la agencia local PTI.
Los corales son pequeños animales, transparentes y frágiles, que viven en el fondo del mar y tienen la apariencia de piedras, a veces de colores espectaculares.
La palabra "coral" se refiere a la estructura externa del carbonato de calcio (CaCo3). El incremento de los niveles de gases como el dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera de la Tierra provoca un calentamiento global que hace que suba la temperatura del mar. El blanqueo de los corales está causado por el aumento de la temperatura del agua del mar.
Uno de teatro, pensó, implicaría tener que hablar de sus traumas.
Por el contrario, "la danza te haría hacer cosas que no te recuerdan otras cosas, ya que es tu cuerpo el que habla, no tú".
Por ese motivo, en mayo de 2003 el centro invitó al coreógrafo de danza moderna John Scott a reunirse con sobrevivientes de tortura de diez países.
La idea de sus talleres era ayudarlos a volver a sentirse bien con sus cuerpos.
Kariba considera que cumplió ese objetivo.
"Cuando uno va a un psicólogo, es como si tuviera que rebobinar una grabación con la historia de su vida. Le dicen que hable de todas las cosas malas que le pasaron a uno. Eso es triste".
"Pero John nos dijo que hiciéramos lo que quisiéramos y eso nos ayudó a escoger de qué hablar", continúa.
"Desde hace dos años voy a un psicólogo, pero eso no me ha ayudado tanto como la danza".
A pesar de los daños que puedan haber sufrido sus cuerpos, es a través de ellos que los refugiados se han redescubierto a sí mismos.
Los participantes provienen de diferentes partes del mundo.
Mediante el movimiento, pueden decir cosas que están muy enterradas o que son muy dolorosas para expresar en palabras.
Según John Scott, "uno puede hablar con su cuerpo de forma involuntaria, uno puede expresar cosas que no está dispuesto a decir".
Las identidades de los sobrevivientes estaban hechas añicos. Por eso Scott exploró gestos específicos con cada uno de ellos, a veces tomados de las formas de sus nombres, en otras ocasiones sacados de recuerdos de "antes".
Se quedó atónito cuando vio a un hombre hacer una señal de despedida, como lo había hecho al decirle adiós a su familia.
"Cuando vi a Kariba levantar sus brazos sobre su cabeza y mirar hacia arriba, con esa expresión en su rostro, me entraron deseos de llorar", cuenta el coreógrafo.
"Cuando vi a Sebastião abrir sus brazos y respirar, me produjo escalofríos".
La comunidad de la danza -trabajar en círculos o en una pieza en que cada persona es en algún momento levantada por otra- les ha devuelto la confianza en los seres humanos.
En la obra que presentan en Dublín, buscan a otros que los apoyen cuando están perdiendo el equilibrio.
"Sabes que alguien te va a proteger y no te dejará caer", dice Kariba.
"No imaginamos que estamos solos. Es así que el baile nos ha curado. Nos permite abrirnos y pedir ayuda".