El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, calificó de "horrible" y "atroz" el atentado perpetrado el viernes, con un coche bomba contra la sede de la ONU en Abuya, Nigeria, en el que murieron 18 personas.
En una carta al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, Rasmussen afirma que "dirigir un ataque de forma deliberada contra el personal de la ONU que da su vida por los demás", constituye un ataque "horrible y atroz".
El secretario general de la Alianza Atlántica, en nombre de toda la organización, transmite su pésame al propio Ban, así como a las familias de las víctimas.
El grupo radical islámico Boko Haram se atribuyó la autoría del atentado, que afectó a los edificios que acogen a 26 agencias humanitarias y de desarrollo de la ONU en Nigeriana.
Compromiso.
El presidente de Nigeria se comprometió el sábado a “controlar” el terrorismo, al visitar la sede de la ONU en su país.
El presidente Goodluck Jonathan caminó en medio de los escombros causados por el atentado.
El mandatario prometió encarar la amenaza planteada por la secta conocida como Boko Haram, aunque hasta ahora su debilitado gobierno no ha podido impedir que el grupo cometa asesinatos y detone cargas explosivas con impunidad en la nación más poblada de África.
“Boko Haram es un grupo local ligado a las actividades terroristas”, dijo Jonathan a los reporteros. “Como gobierno, trabajamos en esto y lo controlaremos”.
Tras ello, sus ayudantes lo sacaron del lugar en un convoy de Mercedes Benz blindados, camiones de la policía y motocicletas.
Las medidas de seguridad parecían haber sido aumentadas en Abuya, a unos 880 kilómetros, de Lagos, la principal ciudad del país.