El deshielo, la escasez de agua potable por el descenso en los niveles de los lagos y ahora los incontrolables incendios están llevando a los Estados Unidos de América al caos.
El elegante y poderoso Estado de California vuelve a vivir uno de sus peores momentos, a causa de los incendios forestales, que llevaron al gobernador Arnold Schwarzenegger a declarar la emergencia, sobre todo, en siete condados, donde la situación es crítica.
La cifra de evacuados supera las 300 mil, luego de que se ordenara la movilización de unas 250,000 personas, solo en la ciudad de San Diego.
Además, las llamas han quemado ya unas 40,000 hectáreas en los alrededores de la ciudad californiana y han causado la muerte a una persona, informaron los bomberos.
"La situación continúa deteriorándose", dijo el encargado de la protección de incendios en el condado californiano de Fallbrook, Bill Metcalf, quien agregó que "hay muy buenas posibilidades de que llegue a la costa antes de que se extinga".
El principal problema de los "incendios sin control" que arrasan la zona son los fuertes vientos que azotan el sur de California, que, debido a la sequía, es fácil pasto de las llamas, agregó.
Metcalf explicó que las principales casas afectadas por el fuego se encuentran en las comunidades de Escondido, Rancho Bernardo, Poway, Forest Ranch y Lake Hodges.
El gobernador Schwarzenegger estableció el estado de emergencia y dijo que el viento "es el enemigo número uno actualmente".
La sequedad del terreno y los fuertes vientos de Santa Ana han hecho que el incendio originado en Malibú, enclave de personajes famosos, se extienda por el sur de California, entre los Ángeles y San Diego, y se cobre la vida de una persona y deje al menos 17 heridos.
Cuatro de los lesionados son bomberos involucrados en las tareas de extinción del fuego, que el domingo ya había consumido una superficie de más de 80 kilómetros cuadrados, según un portavoz del Departamento Forestal y de Protección de Fuegos de California.
"La situación está 0% controlada, lo que significa que estamos a merced del viento", afirmó la alcalde de Malibú, Pamela Conley.
Malibú es un área residencial situada a pocos kilómetros de Hollywood, que ocupa unos 40 kilómetros a lo largo de la costa del Pacífico.