California se convirtió en el primer estado de EE.UU., en prohibir a los restaurantes el uso de grasas artificiales en la elaboración de alimentos.
El gobernador, Arnold Schwarzenegger, dijo que esta nueva ley representa "un paso importante hacia un futuro más saludable".
Este tipo de grasas se fabrican alterando químicamente a los aceites vegetales, resultando en un compuesto que da a cualquier tipo de alimento que las contiene mucho más tiempo de vida.
Los fabricantes de comida lo han venido haciendo por años, por lo que las "grasas trans" se encuentran en una multitud de productos, desde una gran variedad de comidas procesadas hasta mezclas para preparar tortas, o incluso en bebidas como el chocolate caliente.