- 12 de abril, Freddie Gray fue arrestado tras huir corriendo al ver a la policía, según las autoridades.
La violencia y los disturbios que sacudieron este lunes la ciudad de Baltimore (Maryland, EE.UU.), a raíz de la muerte de un joven afroamericano bajo custodia policial, se tornaron en marchas más pacíficas pero cargadas de tensión entre la comunidad negra y las fuerzas del orden.
Tras una noche de incendios y saqueos de tiendas y todo tipo de establecimientos, el estado de emergencia decretado en la ciudad con el despliegue consiguiente de miles de agentes de policía y miembros de la Guardia Nacional ha rebajado los niveles de violencia.

El capitán de la Policía de Baltimore, John Kowalczkyk, informó que los disturbios se saldaron con un total de 20 agentes heridos, uno de ellos en estado crítico por su intervención en un edificio en llamas, mientras a lo largo del día se produjeron 20 nuevos arrestos de adultos, y otros 5 de jóvenes.
Se trata de un centenar de situaciones diferentes y tenemos que hacer todo lo posible para que la ciudad esté segura, explicó en rueda de prensa Kowalczkyk, al indicar que durante la noche los ciudadanos deben seguir las instrucciones de las autoridades.

La alcaldesa de Baltimore, Stephanie Rawlings-Blake, declaró un toque de queda en la ciudad que se empezó a aplicar a partir de las 10:00 p.m. de ayer hasta las 5:00 a.m. y que, salvo nuevo aviso, se repetirá durante una semana.
Después de días de protestas pacíficas por la muerte del joven Freddie Gray, de 25 años, quien falleció bajo arresto tras recibir un fuerte golpe en la espina dorsal y no recibir asistencia médica, el caos se desató el lunes, tras su funeral, cuando cientos de adolescentes empezaron a arrojar piedras, ladrillos y botellas a los agentes.
Los graves disturbios del lunes se saldaron con el arresto de 34 jóvenes y otros 202 adultos, 144 coches y 15 inmuebles quemados, lo que ha sumido a la ciudad, con dos tercios de población negra, en un estado de emergencia vigilado por miles de agentes del orden.
Ante estas circunstancias, nadie puede evitar las comparaciones con lo sucedido el pasado agosto en la localidad de Ferguson, en el estado de Misuri, cuando otro joven negro y desarmado murió por los disparos que le infligió un agente del orden.
Barack Obama critica las muertes de negros a manos de policías
Mientras pedía a los estadounidenses que hicieran “un examen de conciencia'', el presidente Barack Obama expresó una profunda frustración por las muertes de sospechosos negros a manos de la policía, por los agitadores que responden con violencia insensata y por una sociedad que únicamente “finge preocupación” sin atender las raíces del problema.
“Esto no es algo nuevo. Ha sucedido durante décadas”, dijo Obama desde la Casa Blanca, un día después de que comenzaron los disturbios 65 kilómetros (40 millas) al norte, en Baltimore, tras el funeral de Freddie Gray, quien murió de una lesión vertebral mientras estaba bajo custodia policiaca.
Gray es el más reciente caso de un hombre afroestadounidense que muere a manos de la policía y provoca protestas y llamados a una reforma al sistema de justicia. Algunos han criticado al primer mandatario negro del país por no hablar con la suficiente fuerza en su intento por evadir críticas de las agencias policiales.