Conocido como "El sheriff más duro de Norteamérica", este oficial de la ley obliga a los conductores arrestados por conducir en estado de ebriedad a utilizar calzoncillos rosas.
Y como si fuera poco, una vez que tienen puesta la ropa interior, los obliga a sumarse a una cuadrilla de prisioneros que realizan entierros públicos de personas que murieron a causa del abuso de bebidas alcohólicas.
Joe Arpaio, sheriff del condado de Maricopa, en Arizona, Estados Unidos, era previamente conocido por encerrar a los infractores en viejas carpas militares como escarmiento por conducir ebrios.