La Cámara de Representantes de Filipinas se negó a debatir acerca de las demandas de destitución presentadas por la oposición contra la presidenta Gloria Macapagal Arroyo, acusada de fraude electoral en mayo de 2004. Por 54 votos contra 24, la Comisión de Justicia de la cámara consideró que "cuestiones perjudiciales" impedían por el momento examinar las tres demandas.
El vice-presidente de la Comisión, Edcel Lagman, explicó que el órgano tenía que decidir en principio si iba a analizar las demandas en bloque, o si iban a ser debatidas de forma independiente. La presidenta está en el centro de un escándalo por la publicación de grabaciones telefónicas en las que se escucha una voz, que aparentemente es la suya, pedir a un interlocutor que mantenga su ventaja de un millón de votos en las elecciones de mayo de 2004.
La semana pasada, Arroyo reconoció haber llamado por teléfono a un comisario electoral durante el escrutinio de los votos y presentó excusas por su "error de juicio", pero negó haber querido influir en el resultado. Además de este escándalo de presunto fraude electoral, la presidenta está debilitada por acusaciones de corrupción.