En sintonía con el "Gran Hermano" en que, según muchos británicos, se ha convertido su país, el Gobierno del Reino Unido pretende ahora colocar un altavoz a las cámaras de seguridad de una veintena de localidades de Inglaterra para "regañar" a aquellos que muestren un comportamiento inadecuado.
Las autoridades británicas han tomado como ejemplo a la ciudad de Middlesbrough.