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Cambian sus costumbres durante Semana Santa

Durante los próximos siete días, los viajes, visitas a museos, la degustación de dulces típicos como las monas de Pascua (a base de chocolate) son algunas de las actividades a realizar.


Los españoles se preparan para vivir una nueva Semana Santa que transforma durante siete días la geografía del país, donde cambian sus costumbres y su fisonomía por un acontecimiento que aúna lo religioso, lo social y lo económico.

Después de un año de espera y tras la larga Cuaresma, ciudades como la sureñas Sevilla y Málaga o las castellanas Valladolid y Zamora llevan varias semanas preparando los detalles para compartir sentimientos religiosos, emociones y tradiciones.

Todo ello combinado con espacios para el ocio y la gastronomía, ya que durante los próximos siete días los viajes y las visitas a museos se han convertido también en actividades atractivas junto con la degustación de dulces típicos como las torrijas (elaboradas con pan) o las monas de Pascua (a base de chocolate).

 

Durante estas fechas, los españoles demuestran su pasión religiosa a través de distintas expresiones convertidas en una de las señas culturales y artísticas más importantes del país.

Así, las celebraciones de Semana Santa, desde el Domingo de Ramos, y hasta dentro de siete días, Domingo de Resurrección, recorren el país, aunque con especial arraigo en el sur español.

Las calles de ciudades como Sevilla, Córdoba o Málaga se llenan cada año de feligreses y curiosos que asisten a las recreaciones de pasajes de la Pasión y Muerte de Cristo.

 

Mientras, la actividad y el bullicio son incesantes en las inmediaciones de negocios tradicionales de la industria artesanal ligada a la Semana Santa, como cererías, zapaterías, que venden sandalias de nazarenos o alpargatas de costaleros -quienes portan los pasos-.

María del Río, propietaria de un establecimiento sevillano fundado en 1816, explicó que estos días hay "colas interminables" de gente que va a "recoger las túnicas o los capirotes que antes han encargado" y que después lucirán en las procesiones.

Porque cada procesión es un cortejo formado por nazarenos, vestidos con túnicas del color de su Hermandad, la cara cubierta por un antifaz, que portan o bien un cirio encendido en la mano o una cruz al hombro.

 

Presidiendo las procesiones están los pasos, llevados por cuadrillas de costaleros y sobre los que van las imágenes.

La Semana Santa en la vecina Málaga es uno de sus principales encantos turísticos, ya que a las celebraciones religiosas católicas, declaradas de Interés Turístico Internacional desde el año 1965, se suman sus atractivos culturales y naturales que atraen a muchos visitantes.

Sin embargo, la crisis económica afecta por primera vez en años a la Semana Santa, según reconocen los empresarios de la provincia de Zamora (oeste español), cuyos establecimientos no registran la ocupación plena como es tradicional en estas fechas.

 

El rigor y la austeridad marcan las celebraciones en la región de Castilla y León, donde ciudades como Zamora y Valladolid se caracterizan por la sobriedad de sus procesiones a la vez que por la riqueza de las imágenes talladas por grandes maestros.


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541561
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América