Un aumento de especies "invasoras" como la avispa y la mora, y el colapso de las colonias de iguanas, tortugas gigantes y pingüinos son algunos posibles efectos del cambio climático en las islas Galápagos, dijeron expertos, que alertaron de que la presencia humana agravará los problemas.
Galápagos es un lugar especial por la confluencia de corrientes marinas de temperaturas diferentes, lo que permite la coexistencia de pingüinos y lobos marinos, preparados para el frío, con corales ecuatoriales, tiburones martillo, por ejemplo.
Aisladas, al estar a mil kilómetros de la costa ecuatoriana, sus especies cambiaron para adaptarse a condiciones climáticas muy específicas y se convirtieron en especies únicas, que inspiraron a Charles Darwin a escribir su teoría de la evolución.
No obstante, los cambios en el clima planetario modificarán esas circunstancias en las que se desarrollaron animales y plantas endémicos, lo que supondrá una grave amenaza para su supervivencia, afirmaron varios expertos en una conferencia en Puerto Ayora, la ciudad más grande del archipiélago.
Entre ellos estaba Nicholas Stern, execonomista jefe del Banco Mundial y una de las voces más escuchadas en el debate sobre cambio climático a nivel mundial.
El economista británico advirtió que el aumento "espectacular" de la presencia humana en las islas amplificará el impacto del calentamiento global y sugirió limitar el número de visitantes.
El Parque Nacional Galápagos ha restringido el número de visitas a algunos lugares de especial interés, pero no hay tope al volumen de turistas que entra a las islas, informó una portavoz de esa entidad.