El tiempo para frenar el cambio climático se acaba, si se quiere evitar que el planeta se caliente de aquí a finales de siglo por encima de los dos grados centígrados de medida considerados críticos por los científicos.
“Antes de que finalice esta década deberíamos estar en una senda de reducción efectiva de las emisiones de gases de efecto invernadero”, señala el catedrático de Ecología de la Universidad española de Castilla la Mancha y miembro del Grupo Intergubernamental de expertos de la ONU sobre Cambio Climático (IPCC), José Manuel Moreno Rodríguez, en vísperas de una nueva cumbre para atajar el problema en Durban (Sudáfrica) entre el 28 de noviembre y el 9 de diciembre.
Según el cuarto informe del IPCC de 2007, la Tierra se calentó en aproximadamente 0.74 grados centígrados en el siglo XX y si se permite que las emisiones aumenten al ritmo actual, antes de 2100 las temperaturas habrán subido entre 2 y 4.5 grados.
Para evitarlo, las emisiones globales deben disminuir por encima del 50% de aquí a mediados de este siglo, dijo Moreno.
En un informe sobre la gestión de fenómenos extremos y desastres hecho público el pasado 18 de noviembre, el IPCC afirma que “tanto las temperaturas diarias máximas como las mínimas han aumentado a escala mundial debido al incremento de los gases de efecto invernadero”.
Como consecuencia, el IPCC vaticina un aumento de las olas de calor, sequías y lluvias más intensas e inundaciones, que ya son patentes como las recientes inundaciones en Tailandia y Australia y las sequías registradas en África y Rusia.
La acidificación de los océanos, la pérdida de biodiversidad y la subida del nivel de mar son otros tantos males que acechan al planeta, según informes anteriores.
Pero lejos de disminuir, en 2010 los gases de efecto invernadero generados por la actividad humana han alcanzado niveles récord desde la era preindustrial, advirtió recientemente la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Incluso si se lograra detener hoy estas emisiones su efecto estaría presente durante décadas, señaló el secretario general de la organización, Michel Jarraud.
Según los datos de la OMM, también se ha producido desde la era preindustrial un aumento del 20% en el óxido nítrico y del 158% en las emisiones de metano, otros gases de efecto invernadero.
Con actividades como la quema de combustibles fósiles y la tala de árboles el hombre ha roto el equilibrio del efecto invernadero, un fenómeno natural.