Cambio legal para dificultar la liberación de pederasta Dutroux tardará meses
Para que esas normas entren en vigor tendrán que plasmarse en un texto legal y recibir el visto bueno del Consejo de Estado y del Parlamento belga.
Los cambios legales acordados por el Gobierno belga para dificultar el acceso a la libertad provisional de los condenados por delitos graves, y en particular del pederasta y asesino Marc Dutroux, "tardarán meses" en entrar en vigor, informaron hoy a Efe fuentes del Ejecutivo belga.
Las nuevas normas, anunciadas el jueves por el primer ministro belga, Elio Di Rupo, y la ministra de Justicia, Annemie Turtelboom, responden a la polémica generada en el país después de la liberación hace una semana de Michelle Martin, la exmujer y cómplice de Dutroux.
Para que esas normas entren en vigor tendrán que plasmarse en un texto legal y recibir el visto bueno del Consejo de Estado y del Parlamento belga, explicaron las fuentes.
La modificación legislativa prevé, por un lado, prolongar el periodo de tiempo que el condenado debe pasar en prisión para optar a la puesta en libertad y por otro endurecer el procedimiento de acceso a la liberación.
Las fuentes precisaron que el primer aspecto "ya estaba previsto en el acuerdo de Gobierno desde comienzos de la legislatura", pero que el segundo se ha añadido "para dificultar que puedan salir de prisión las personas condenadas a 30 años o perpetuidad y que además están bajo disposición del Ejecutivo, como es el caso de Marc Dutroux".
En el futuro, todos los autores de delitos de "extrema gravedad" condenados a 30 años de prisión o perpetuidad deberán haber purgado como mínimo la mitad de la pena para poder optar a la liberación provisional, algo que ahora se puede hacer cuando se ha cumplido un tercio de la condena.
Si además hay reincidencia, se pasará de tener que haber purgado dos tercios a tres cuartos de la pena.
La exesposa de Dutroux fue condenada en 2004 por haber participado en el secuestro de varias de las víctimas del pederasta y por haber dejado morir de hambre a dos de ellas, unas niñas de 8 años encerradas en un escondrijo subterráneo en la casa de la pareja en Charleroi (sur del país).
Dutroux, de quien se divorció en 2003, fue condenado a cadena perpetua por el secuestro y violación de seis niñas entre junio de 1995 y agosto de 1996, además del asesinato de las dos que murieron encerradas y de una pareja presuntamente cómplice de los hechos.
De haber existido esta disposición, Michelle Martin, que estaba condenada a 30 años de prisión y era reincidente, no hubiera podido salir de prisión hasta haber completado 23 años de pena en lugar de 16, como ha ocurrido.
Las fuentes precisaron que esta normativa no podrá aplicarse con carácter retroactivo a los ya condenados.
En cuanto a la modificación del proceso, que sí se aplicará a quienes ya están en prisión, la gran novedad es que la liberación condicional ya no se podrá en marcha de manera automática, sino que la persona que cumpla las condiciones la tendrá que solicitar de manera explícita.
En el caso de los condenados a 30 años de prisión o perpetuidad se añade un requisito adicional: deberán contar con el visto bueno tanto de la fiscalía como del director de prisión, así como del Tribunal de aplicación de las penas.
Frente a las críticas por la puesta en libertad de Michelle Martin, las hermanas clarisas del convento de Malonne (sur de Bélgica) que la han acogido desde su liberación, aseguran que han recibido cerca de 700 cartas de apoyo a su decisión.
Las muestras de simpatía proceden de católicos de toda Bélgica, así como de escritores e intelectuales, han explicado las religiosas.