El panorama político de Hungría sufrió el mayor cambio desde el fin del comunismo hace 20 años con la aplastante victoria del conservador partido “Fidesz”, liderado por el carismático y controvertido ex primer ministro Viktor Orbán.
El resultado de la primera vuelta, con más del 50% para el hasta ahora opositor Fidesz, señala claramente que los húngaros están hartos de los escándalos políticos de los hasta ahora gobernantes socialistas.