El Parlamento de Kosovo aprobó una moción que permite adoptar en 24 horas las leyes necesarias para proclamar la independencia supervisada de esta provincia serbia de mayoría albanesa.
La idea de una independencia de Kosovo bajo tutela internacional es la principal conclusión del plan que elaboró el enviado especial de la ONU el ex presidente finlandés Martti Ahtisaari, el cual no se votó en el Consejo de Seguridad ante el rechazo de Rusia, aliada de Serbia y con poder de veto en la ONU.
La iniciativa establecía una "vigilancia internacional" y una estricta protección a los 100,000 serbios que viven en Kosovo.