Miles de campesinos desocupados del norte de Nicaragua proseguían ayer su marcha hacia Managua desafiando el cansancio, la falta de alimentos y las enfermedades que aquejan a los participantes en la protesta, informaron fuentes médicas.
"Los cuadros diarreicos y las enfermedades respiratorias agudas están a la orden del día, pero además se presentan muchos problemas de conjuntivitis, así como dermatitis y de micosis (infecciones en la piel)", advirtió una de las medicas que atendió a los campesinos, Esperanza Martínez, a la prensa local.
Miles de obreros agrícolas desocupados de la región cafetalera de Matagalpa, 127 kms. al norte de la capital, iniciaron el pasado miércoles, junto a esposas e hijos, una marcha de protesta hacia Managua para exigir al gobierno de Enrique Bolaños solución a sus necesidades de trabajo y alimentación.
Maltratados por el sofocante sol, piquetes de insectos y la mala alimentación, los campesinos trataban ayer de avanzar hacia el municipio de ciudad Darío, ubicado a 80 kms al norte de la capital, tras pernoctar la noche sobre plásticos acomodados a orilla de la carretera.
En tanto, el político colombiano Silvio Vásquez Villanueva, liberado ayer por las FARC tras un año y medio de secuestro, dijo en la ciudad de Neiva que esa guerrilla no desistirá en la exigencia de intercambiar sus rehenes por rebeldes presos.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) insisten en la firma de un "acuerdo humanitario" con el Gobierno, advirtió Vásquez al regresar a su domicilio en Neiva (Huila, sur). El político dijo a los periodistas que las FARC, le insistieron en que sólo mediante un consenso sobre intercambio dejará en libertad a las personas que mantiene cautivas con fines de canje por centenares de rebeldes encarcelados.