PARTIDARIOS DEL presidente de Bolivia, Evo Morales, desconocieron al prefecto (gobernador) del estado de Cochabamba y establecieron allí un "gobierno paralelo".
Un "cabildo" llevado a cabo en Cochabamba pidió también el enjuiciamiento del prefecto, Manfred Reyes Villa, por presuntamente atentar contra "la unidad del país" y colocó el gobierno regional en manos del Concejo Departamental, controlado por el gobernante Movimiento al Socialismo.
Reyes, designado por voto popular y quien ha estado exigiendo más autonomía regional y una mayor distancia del gobierno de Morales, ha estado en el centro de una crisis regional con un saldo de dos muertos y más de doscientos heridos.
Tras el agravamiento de la crisis, Reyes ofreció desistir de buscar un referendo para la autonomía de la región y se refugió en Santa Cruz, según él, debido al hostigamiento que sufría en Cochabamba.
Pese a que en una consulta de julio del año pasado la opción de más autonomía perdió en las urnas, Reyes quería convocar a otra consulta, y los partidarios de Morales iniciaron protestas para expresar su desacuerdo.
El "gobierno revolucionario" surgido tras el "cabildo" está compuesto por 18 miembros de las organizaciones sociales afines al gobierno de Morales y actuará como "prefectura popular".
Sin embargo, al viceministro boliviano de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, dijo que el procedimiento llevado a cabo por los seguidores de Morales en Cochabamba era "ilegal".
En palabras de Rada, "cuestionar la legalidad de los prefectos significa cuestionar la legalidad democrática del país".
El funcionario remarcó: "Vamos a defender la legalidad del mandato de los prefectos (..) Han sido elegidos por el voto y lo que se tiene que hacer es preservar su legalidad; se lo tiene que hacer dialogando".
El cabildo de Cochabamba se efectuó en momentos en que Morales propuso una ley para permitir la revocatoria del mandato de los gobernantes, incluido el presidente, elegidos por el voto popular.
Un portavoz oficial dijo que el Gobierno desconoce la formación de la administración paralela de los grupos radicales.
"No reconocemos a ningún otro prefecto (gobernador) que no sea Reyes Villa y lo instamos a que reinicie el diálogo para encontrar una solución", afirmó el vocero Alex Contreras.
El máximo dirigente agrario regional, Daniel Claros, desconoció el "gobierno departamental revolucionario" que un grupo de radicales logró conformar la noche del martes, al final de un cabildo popular que los líderes campesinos no pudieron controlar.
En La Paz, portavoces del Gobierno de Evo Morales señalaron que los cocaleros abandonarán Cochabamba y se replegarán a sus comunidades para facilitar el retorno a la tranquilidad en la región.
Campesinos exigen salida de gobernador
El "cabildo" de Cochabamba está compuesto por 18 organizaciones sociales bolivianas.