Campesinos de China mataron deliberadamente, arrojando al agua 560 kilos de pesticida, a todos los peces de un lago en la provincia de Anhui.
Con esa acción, que también ha afectado a aguas de otros lagos y ríos en las proximidades, han extinguido toda la vida animal del lago Luojia.
Al parecer, los campesinos decidieron matar a los peces para cultivar en el lago unas plantas acuáticas llamadas "euryale", utilizadas en la medicina tradicional china y también en jardinería.