Meses antes de la apertura oficial de uno de los sitios más sagrados para los cristianos, el área donde se dice que Juan el Bautista bautizó a Jesús sigue rodeada por cientos de minas terrestres.
Israel afirma que los lugares visitados por peregrinos y turistas en un área conocida como Qasr el-Yahud serán seguros, pero algunos grupos advierten que podrían ser peligrosos.
Ayer, unos 15.000 peregrinos cristianos marcharon entre dos campos minados y cercados para presenciar una ceremonia encabezada por el patriarca ortodoxo griego, Teófilos III, en el río Jordán.